Estudios del sector indican que entre el 70% y el 85% de las alarmas no deseadas tienen origen humano, no técnico. Este tipo de situaciones siguen siendo uno de los desafíos de las tecnologías en seguridad moderna. No solo generan molestias innecesarias, sino que impactan directamente en la confianza del usuario, en la eficiencia de las centrales de monitoreo y en la percepción general del servicio de seguridad. Entender qué son, por qué ocurren y cómo prevenirlas es hoy una responsabilidad compartida entre fabricantes, instaladores y usuarios finales.
Garnet Technology reafirma su liderazgo en innovación dentro del mercado de alarmas con el lanzamiento del nuevo IP-Flex, un comunicador que redefine los estándares de conectividad y flexibilidad en sistemas de seguridad. Con tecnología escalable y un ecosistema de aplicaciones que optimizan la gestión remota, este nuevo desarrollo amplía las posibilidades de integración tanto en paneles Garnet como en equipos de alarma genéricos, ofreciendo una solución moderna, confiable y adaptable a distintas necesidades de instalación.